Sábado ignominioso en los campos de Sabón.

Uno de los mejores arqueros de Galicia, campeón gallego acreditado, y mejor persona aún, no ha podido lucir la camiseta con el logo de su club de adopción, el club ARCO DA VELLA, por orden directa de la federación galega de tiro con arco, en nombre de su vicepresidente, aduciendo la falta de tramitación de su baja y alta en los clubes correspondientes.

En presencia de representantes de ambos clubes implicados, no habiendo el más mínimo mal entendimiento entre ellos, sorprendió a propios y extraños (pocos) la decisión. Y todavía sorprende.

No nos cabe duda de que la federación, que es la tuya y la mía, esto es, nuestra, o sea, DE TODOS, se dejará de nimiedades y apostará por los deportistas.

Y lamentar profundamente que otro gran arquero y persona, miembro de nuestro club, JUAN IGNACIO BARREIRO, tampoco haya podido competir por un error en el trámite de sus apellidos, al confundirlo con otro de nuestros arqueros con el mismo nombre y que no asistía a la tirada, error del que el secretario aquí escribiente se hace cargo. Mea culpa.

Un abrazo.